miércoles, 31 de diciembre de 2014

1-David Bowie

Estábamos en una explanada, que en realidad era como una vecindad de mi familia de pueblo. Llegó David Bowie y mis amigos y yo nos emocionamos. 

Recordé a aquella amiga que le gusta mucho y traté de tomarle una foto conmigo en repetidas ocasiones y no pude; recordé que hay un consejo que dice que no te tomes fotos con personas famosas. 

Logré tomarle una en la que se apreciaba la diferencia de color de sus ojos y algunas severas arrugas. Me deseó feliz año nuevo, con educación muy marcada y haciendo deseos muy específicos y no comunes acerca de la prosperidad y de la felicidad; yo solo contesté estúpidamente:"gracias, igualmente".

Lo acompañé a la salida, me comentó que la felicidad era muy difícil de alcanzar y demostrar, en especial a los que tienen un temperamento artístico. Yo le dije que alguna vez yo también fui creativo y artístico con mi grupo de rock, tratando de ser empático y demostrándole que para mi también ser feliz a veces se me complica o no sé identificar o decidir qué me hace feliz realmente. 

Ya afuera listo para despedirse, me confeso que vino a buscar a mi tía Carmela, la hermana de mi mamá. Me dio a entender que mi prima Lety era su hija y que la abandonó por alguna razón. 

En eso perdí la noción del sueño y terminó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario